Tratando de sobrevivir

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¿Qué es lo que respondo cada que me preguntan dónde estaba el día en que el mundo se convirtió en esto? Sólo puedo contarles cómo empezó la tragedia griega en la que nos encontramos, de cómo los buenitos a través de lo políticamente correcto ganaron poder y la razón perdió.

Hace un par de meses, una amiga se molestó conmigo por utilizar la sátira ante ciertas posturas del feminizmo, no porque sea un misógino como me tachó, sino porqué a partir de ella pude rebatirle varias de sus posturas posMoe revolucionarias. Y cuando no se llega a un punto medio, donde no sólo sea rebatir argumentos porque en estos momentos la moda te avala, sólo queda dar media vuelta e irse por donde se llegó, con todo y tus privilegios que te avalan mientras tienes tres trabajos con los que apenas te alcanza para vivir en un hotel del centro, mientras ella trabaja tres días a la semana con su familia, medio día cada uno, y con ello vivir en un depto. de buen tamaño con otra persona igual que ella.

Pero no le toques la decidia sobre sus proyectos, no le digas que no hace nada de lo que tanto quiere por miedo a fracasar, mientras se escuda con el victimismo de no ser privilegiada, cuando te contó que está usando sus mañana para aprender otro idioma; porque ahí, eres otro más que no quiere ver el mundo y salvarlo, que no quiere apoyar la causa santa que salvará nuestra época.

Después llegó febrero, y la avanzada hacia el norte con la obra aposteósica comenzó. Dicen que viajar te abre la mente, que es la mejor forma de encontrar las respuestas a lo que nos cruza por la cabeza. Al principio se veía intereante, como si realmente se tuviera organización. Con la bandera de que distintas generaciones pueden trabajar juntas. Siempre trato de no perder la esperanza, como especie hemos creados muchas cosas maravillosas, incluso destructivas que pueden maravillarnos, pero hasta ahora sigue existiendo eso que puede tumbar cualquier obra que hagamos.

En aquella época no había un pobrecito hablador, o un duende, todos temían ser linchados en tw. Empezaron a circular grupos para compartir memes políticamente incorrectos, pero pronto fueron cayendo uno a uno. La sátira fue penalizada, debías ser correcto en pensamiento, palabra, obra y omisión; si fallabas, el exilio te esperaba. Sospecho que muchos lo hicieron a propósito. Quisiera saber cómo viven, tw sólo nos dice que aquí estamos mejor, que todo lo que esté fuera de esas ventanas nos matará.

¿Puedo pedirles un favor? La verdad no es tan complicado como podría parecer en estos momentos, sólo quiero saber si alguien todavía tiene recuerdos reales de su vida, o si es que ya todos estamos condicionados a la verdad del pueblo.

El toque de queda está a minutos de iniciar, debo correr antes de ser arrestado. Nunca pude comprobar que mi género y preferencia sexual no son peligrosas para la sociedad y debo estar en mi casa antes del atardecer. Dicen que debo sentirme afortunado, sólo tengo toque de queda, y análisis una vez al mes; en los pasillos de los centros de análisis siempre se escuchan comentarios de los que han sido castrados químicamente. Nunca he conocido a alguno, tengo la teoría que terminan suicidándose.

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¿Fue en un café?

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Sentado en un café, frente a mí se encuentran dos parejas en distintas mesas; la más cercana son un par de adolescentes que empeizan a creer que ya son lo suficientemente grandes para fumar de una cajetilla negra, con el centro de colores, y beber azúcar en exceso. La segunda, son un hombre en los treitas tardíos, aunque parece de cuarenta y tantos, y una chica entrando a los 30.

Los niños se encuentran en una de esas citas express donde supuestamente están haciendo tarea, pero sólo están esperando el momento para ir a esa casa que se encuetra sola de alguno de ellos; mientras esperan, la preparatoriana, le peregunta a su acompañante qué es lo que va a leer mientras saca la novela rosa envuelta en terciopelo rojo que le vendieron en algún Samborn’s. El mozalbetillo no responde y continúa platicando por what’s. Después de un rato, la chica le lee un párrafo soso de la novela, y él, queriendo parecer más maduro de lo que sus bermudas floreadas dicen, le responde con esa sonrisa de intelectual fallido mientras comenta que lo que acaba de escuchar está muy rebuscado. La niña sólo lo ve con cara…

Mientras tanto, los adultos del fondo tratan de mantener una conversación de más de 3 min., pero el teléfono del treintón madreado no los deja con su incesar tono de llamada que conlleva a una llamada de 10 minutos o más, mientras su acompañante sólo espera a que acabe. Después de un rato, por fin deja el teléfono sobre la mesa, pero mantiene la pantalla de su lap abirta y prendida.

Los mozalbetillos calenturientos, porque según ellos lo han disimulado muy bien, deciden irse a la casa prometida porque, al igual que la entrada a la cueva de las maravillas, saben que el reloj de arena está corriendo contra suya para poder hacer eso que cualquier adolescente con una casa sola hace. Faltosear.

Salen presurosos casi olvidando las plumas que supuestamente iban a usar sobre los cuadernillos que sacaron. Ella le pregunta si tiene tarjeta de metrobus porque ella olvidó la suya, o la perdió, no sabe bien qué pasó con ella. Él sólo mueve la cabeza para decirle que sí mientras revisa con la mirada las notificaciones en su teléfono. Huyen lo más rápido posible de la cafetería.

Los treintañeros por fin habían podido disfrutar una plática de más de 20 minutos hasta que el teléfono volvió a sonar. Al parecer, ellos no son una cita romántica como los preparatorioanos, sino que e suna cita de asesoría para gastos funerarios. O tal vez, sí es una cita de góticos treintañeros que no les quedó de otra más que madurar y dejar las capas colgadas en el clóset de casa de sus padres. Y uno aquí creyéndo que sólo son negocios.

Pero, no son ellos los que nos interesan,no. Son los que se encuentran tras el vidrio, aquellos que están mendigando para que los dejen pasar. Nunca voy a poder entender cómo fue posible que pasara esto, se suponía que tuvimos muchas advertencias, pero al final terminamos haciéndolo. Los que se quedaron afuera sólo quieren pertenecer, ¿pertenecer a qué?

También están los que prefirieron el exilio. Posiblemente la mejor opción después de unos años de estar haciendo lo mismo todo el tiempo, tratar de agradarle a gente que te vale 3 kilos de reata. Pero hay que pertenecer, hay que ser un individuo más en la masa amorfa que hemos tomado como humanidad. Queremos salvar al mundo sin dejar de reproducirnos como si el mundo fuera a acabarse y nuestras crias no pudieran alcanzar a ver lo hermoso que puede ser vivir en la civilidad, en la correctud absoluta, y en el ¿puedo?

¿Puedo? ¿Qué puedo, qué debo o por qué debo preguntarme eso? Si sólo se tratara de una duda sobre el ser, no tendríamos problema, ya hemos crecido con la religión. Pero aquí no es esa la senda que llevamos, sino en el pedir permiso para todo. ¿En verdad los que están afuera quieren volver a esto? Al tener que empezar cada oración que escriban o digan con un ¿Puedo? Es como si nunca hubieramos salido de la primaria.

Apología del bullyng

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¿Desde cuándo nos volvimos tan blandengues? A riesgo de sonar como un anciano decrépito, todavía recuerdo aquellos buenos tiempos donde podíamos decir las cosas como son, si alguien te cagaba, se lo decías en la cara y punto, si alguien, a tu parecer, era un pendejo, simplemente se lo decías.

Crecí en una escuela no mixta, sí, de esas donde eres un número por año, y que frente al escritorio durante cinco años ves a otro cabrón; sólo el primer año de primaria tienes maestra, pero en su mayoría con más testosterona que un luchador pelo en pecho. Era un sistema que desde el inicio te hacía saber de qué va el mundo, la ternura y comprensión no tenía cabida ahí, en la escuela te encontrabas con un ambiente primitivo. Encerrar a 50 niños por salón, siete por año, y seis grados escolares; a mi no me engañan, eso era una prisión de mínima seguridad. Pero también tuvo sus meritos estar ahí y entrarle al quite todas las veces que fuera necesario.

De unos años para acá me ha sorprendido mucho ver que la gente se espanté cuando les cuento mis anécdotas escolares, claro, éramos unas lacras, pero lacras con honor. Un sistema así de rudo con la gente tenía una finalidad: forjarte carácter. Amigos, conocidos, compañeros de la chamba y demás individuos circundantes a mi vida se sorprenden de saber que cuando nos peleábamos en la primaria, el director nos llevaba a su oficina, nos ponía guantes de box y hacía que nos reventáramos el hocico y después suspendernos; o sorprenderse de la leyenda de “El Choco”, el cabrón que se madreó a más de 58 güeyes detrás del estacionamiento del Suburbia de Plaza Universidad; se asustan del cuento en el que engrapamos a un sujeto enfermizo a la pared, o de cuando colgamos a alguien de una canasta de basket, o le hicimos el infame “tubo” hasta que se desmayó por el dolor. Yo siempre recuerdo esto, incluso las veces que yo fui el puerquito de alguien más, ¿por qué? Simple, porque así funcionamos los seres humanos.

Más allá de causar controversia, estoy aquí, tipeando estas palabras para defender a todo eso que hoy llaman bullyng, y es que los extremos de ridiculez a los que hemos llegado gracias a esta paranoia propoliteness se ha vuelto francamente insoportable. Como tal, el término fue acuñado en Noruega por un psicólogo llamado Dan Olweus, que durante la década de los 70 empezó el primer estudio sobre el acoso escolar. Su investigación empezó a causa de tres jóvenes suicidas que se quitaron la vida después de ser acosados; su misión era loable, entender cómo y por qué un ser humano es capaz de quitarse la vida ante la presión social y la incapacidad de adaptarse es algo que, supongo yo, podría interesar a cualquier psicólogo, sin embargo lo que se ha desatado a raíz de esto es más terrible que el problema mismo.

Entre las cifras que más vomitan los caballeros de brillantes armaduras en su cruzada contra el bullying, está el que según la American Psychological Association, entre un 40 y un 80% de los niños que asisten a la escuela han sido acosados, o bien el que un 60% de los bullies posee antecedentes criminales antes de llegar a los 24 años de edad; estas cifras suenan bastante serias, ¿pero qué nos dicen sobre los extremos a los que han llegado las escuelas con tal de evitar el bullying?

Por ejemplo, en Australia, hace un par de años, las primarias comenzaron a adoptar una política de cero contacto físico entre niños, para evitar peleas y acoso, pero el asunto se volvió tan extremo que en lugares como la primaria Mornington Peninsula (Combined-Parent-Handbook-2018), los alumnos no sólo tenían prohibido abrazarse, hacer un high five era razón suficiente para una suspensión. Y eso es el asunto de fondo del bullying, es otra forma más de “sanitarizar” las relaciones humanas. ¿Recuerdan esa escena de Demolition Man donde tienen sexo a través de cascos de realidad virtual, o se saludan sin tocar sus manos?

Ahora, más que nunca, nos aterra la otredad, y por lo tanto que no comprendemos, nos aterra tanto, es una inminente amenaza que debe ser detenida antes de que rebase las barreras de nuestro espacio personal. Claro, no estoy diciendo que todos deberíamos ir a un cuarto obscuro y perdernos el miedo y el asco en toqueteos anónimos.

Alrededor del mundo, las escuelas comienzan a prohibir actividades físicas donde los niños tengan contacto unos con otros, incluso Disney a través de Marvel anunció algunas variantes en portadas de sus cómics con temática de apoyo al “Mes contra el Bullying” (octubre). Habrá quienes digan que están medidas son buenas y necesarias, pues recuerdan aquello que sufrieron durante años, los años de miseria, soledad y sufrimiento silencioso; pero recordando esa frase trillada al máximo de Nietzsche “Aus der Kriegsschule des Lebens. – Was mich nicht umbringt, macht mich stärker.”, y es que el hecho de prohibir ciertas conductas, tan naturales como el contacto físico, lo único que hace es aislarnos aún más. Ya vivimos en un mundo donde a duras penas podemos comunicarnos con otro ser humano por más de cinco minutos sin voltear a ver nuestros celulares. Tristemente nuestra realidad es cada vez más mediatizada, ya no salimos a dar un paseo por el parque sin tomarnos una selfie, no vamos a cenar con los amigos sin hacer check in, ya no platicamos con alguien si no es por mensajitos en alguna red social. Día a día nuestras relaciones son más artificiales y superficiales y en el fondo eso es porque nos cagamos tanto de miedo de lo que pueda ser el otro, que ponemos toda una serie de reglas para dejarlo existir, y que se vuelva virtualmente imposible que otros existan en nuestro espacio.

Recuerdo de nuevo los años de escuela, la secundaria (desde la adolescencia he estado en contra de la violencia física), había un grupo de lo que ahora llamarían bullies encima de un mozalbetillo, pero después de aguantar un rato las idioteces de estos, alguien le colmó el plato y lo empujó de regreso; aún recuerdo que estábamos en uno de esos recesos de 10 minutos, cuando el sonido de su cuerpo azotando contra la puerta de metal y las ventanas creó un instante de silencio en el pasillo, y después de eso su vida cambió, no porque ellos dejaran de molestarlo, sino porque decidió que jamás iba a volverse a tragar la mierda de alguien más. Lo digo con orgullo, desde aquella vez aprendí una valiosa lección de vida, a veces lo único que se necesita para arreglar las cosas es tener los huevos bien plantados para demostrarles a los demás que también existes y que sabes alzar los puños cuando es necesario.

Para como veo las cosas, ese es el meollo con este tema del bullying, que el hecho de tomar todas las precauciones necesarias para que un niño jamás sea acosado, le priva también de la posibilidad de encontrarse a sí mismo, le crea una falsa expectativa del mundo, donde nadie puede decir lo que piensa o siente para no herir los sentimientos del otro, donde hay una forma correcta de comportarse, donde el ser distinto es un error que debe ser corregido. Bullear o ser bulleado es parte de un rito iniciático en la sociedad, es un crisol donde el temperamento se forja, es un microcosmos donde aprendes que el lugar que ocupas en la vida lo decides tú.

Puedo escuchar a alguien decir en el mismo tono de la esposa del reverendo Alegría de los Simpsons, “¡Pero piensa en los niños!”, lo mejor de todo esto es que en realidad lo hago. ¿Se han preguntado por qué si desde los 70 se comenzó a estudiar este fenómeno, es hasta ahora que el bullying se ha convertido en un tema tan polémico? Por el cambio de costumbres, de alguna manera, la estructura familiar que era la norma hasta la década de los 80 y principios de los 90 era un modelo tradicional de familia, sí ese que las películas hollywoodenses nos vende con los churros sandlerescos, una familia donde había momentos clave padre-hijo y madre-hija que de alguna manera pasaban la antorcha sobre lo que significaba ser adulto. Hoy por hoy la mayoría de las familias prefieren pasar el rato cada uno metido en sus propias actividades, en la TV, videojuegos, celular o cualquier otro aparato que les permita olvidar que existe vida más allá de una pantalla.

Lo que quiero decir es que en vez de espantarnos por la innata crueldad de los niños con los niños, deberíamos de estar viendo qué demonios pasa en nuestras casas, porque los niños no son víctimas del bullying, los niños deciden seguir con un patrón de conducta que los hace miserables, y eso es algo aún más triste y preocupante de lo que cualquier cifra puede expresar.

Deberíamos de estar viendo qué demonios pasa en nuestras casas, porque los niños no son víctimas del bullying.

¿Cómo? Imaginemos a un niño, lo llamaremos Pepito para seguir con el folklore mexicano, pero a diferencia de aquel de los cuentos, nuestro Pepito no es ingenioso, alburero o precoz, nuestro Pepito es un perdedor. Nadie en su escuela lo quiere, no tiene amigos, hay un grupo de niños que le quita su comida, que lo golpea, que lo insulta, que suben fotos y videos de él siendo humillado. ¿De dónde vienen los problemas de nuestro Pepito? La escuela y el grupo de bullies no es el problema, por más que estemos tentados a decir eso, eso sólo es un síntoma, los problemas vienen de casa, quizá de un padre o madre, o ambos, que están atrapados en un trabajo que detestan, donde trabajan más horas de lo que sus cuerpos resisten, en donde aguantan toda clase de exigencias y abusos con tal de no ser despedidos, que viven una vida que definitivamente no desean y en donde sólo se sienten libres o descansados al sentarse a ver TV, jugar, o detrás de la pantalla del celular. No se trata de un análisis moralino sobre la importancia de la familia, sino de que el nivel de apatía que tenemos por la vida en estos días nos impide ver algo tan sencillo como que preferimos privar a los niños de una experiencia tan importante como el contacto o la convivencia, que darnos cuenta de cómo estamos viviendo, de aceptar que estamos involucionando, que estamos limitando la cantidad de estímulos que recibe nuestro cerebro par evitar cualquier cosa que pueda estresarlo o alterarlo.

Pues les tengo noticias, biológicamente nuestro cerebro se desarrolló para alterarse, nuestro cuerpo fue diseñado para reaccionar ante los estímulos, ¿creen que es coincidencia que la mayoría de los ritos de madurez en tribus tenían que ver con pruebas físicas y resistencia ante el dolor? Somos una sociedad tan autocomplaciente y sedada, que la mayor blasfemia que podemos crear es algo que saque del letargo a los demás, poco a poco nos acercamos a ese mundo tipo
donde el ser humano sea un producto de granja para las máquinas, en donde estemos plácidamente dormidos, en perfecto control de la realidad, donde no existe el dolor ni la otredad, donde el universo gire a nuestro alrededor con las leyes que nos convengan.

Llámenme anticuado, pero prefiero vivir en un mundo donde después de una escena estilo The Fight Club puedes entender mejor al sujeto que está a lado tuyo, donde dejamos de creernos copos de nieve únicos e irrepetibles, donde tenemos que demostrar nuestra existencia a cualquier costo. ¡Que viva el bullying!, pues sin él no podríamos saber quiénes somos o qué estamos dispuestos a hacer para defender las cosas en las que creemos.

 

Mad

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Son casi las tres de la mañana y sigo con insomnio, me he fumado tres toques y aún así sigo sin poder dormir, ya no sé qué más puedo hacer. Mi mente está acelerada y gira con todo lo que cruza frente al monitor, entre artículos que hablan sobre lo dañino que es navegar por internet, idioteces, páginas culturales pésimas pero que cuentan con capital para existir y tener un alcance aceptable.

Lo irónico de todo esto es que, al final ya nada me estremece, todo se vuelve aburrido, monótono e innecesario para seguir despierto; ni siquiera una caminata nocturna ayuda a tener sueño, mi cuerpo está cansado y no responde, mi mente gana y me mantiene despierto durante la noche de la última megaluna, y ¿qué tiene de maravillosa? 

Todas las noches en las que sufro de insomnio terminan en esa canción. Espero que nunca acabe en un mundo así.

Periodismo digital: la información entre hipervínculos

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Estamos en la entrada del 2014, acostumbrados a la inmediatez de la información gracias a redes sociales, a aplicaciones de los periódicos para los gadgets, páginas de amateurs y todo lo que se puede encontrar en la www.
 
 

Hace unos años el periodismo se vivía en las noches, en aquellos talleres y oficinas donde toda la información recopilada en el día por diversas personas era editada y diagramada para imprimir, y a las cuatro de la mañana, todos los repartidores y voceadores los tuvieran listo para repartir en el día; también existía la edición vespertina que salía después de medio día. Ahora, en cualquier momento podemos acceder a las noticias que queramos. todo esto nos facilita la vida y la búsqueda de información, pero, alguna vez hemos pensado qué tan fiable es esa información.

Tenemos nuestras fuentes confiables, porque han dado el salto tecnológico y siguen la línea editorial con la que nos han acostumbrado como usuarios y lectores asiduos. Y aquí es donde entra la controversia del periodismo digital, donde cualquiera puede publicar una noticia y hacerla pasar como verdad aunque no tenga investigación de fondo, las fuentes no sean fiables o no existan, que sea sólo la palabra parcial del autor y su opinión la quiera enviar como noticia y no por lo que es, una opinión crítica.

Los cambios y tendencias tecnológicas en los medios de comunicación son significativos para los profesionales de la comunicación y el periodismo. Nuevas características surgen en el campo periodístico y se requiere que los periodistas estén capacitados con las habilidades técnicas para enfrentar los desafíos de los medios. El periodismo en Internet requiere profesionales multitareas que se mantengan actualizados de los hechos más relevantes y no sólo que los sepan, también que los cubran, escriban y publiquen en el menor tiempo posible.1

Ahora, debe ser una vocación de 24/7 ininterrumpida porque el mundo ya está conectado; si no lo encuentras en un lugar puedes buscar otro que tenga la información que quieras, ahora no sólo es una carrera por tener la mejor noticia, sino de publicarla antes que cualquier otro medio y tener la primicia virtual; hacer que las estadísticas de visitas aumenten a cualquier costo y mantener al visitante atento con más contenido que sea de su agrado. El problema de este tipo de comunicación es que ya no es plana, tiene enriquecimiento, vinculación con enlaces relacionados, videos, imágenes interactivas, galerías, foros de discusión.

El autor ya no es el único que puede opinar, se abre el espacio para un debate, puede ser útil o no, ya que lo virtual da apertura de que cualquier persona pueda dar su opinión, buena o mala. El periodismo se convierte en una doble vía, ahora, además de mandar información, puedes recibir el feedback en la inmediatez.De esto nacen diferentes usuarios de la información, algunos buscan temas específicos, otros sólo notas relacionadas y un porcentaje se dedica a la investigación.

Gracias al feedback que se recibe, la información se mantiene actualizada, y esa es una de las armas que deben tener en la actualidad; la constante actualización de un tema y si es en vivo mejor. Ya que, como usuario y lector, quieres ser partícipe de los acontecimientos aunque sea detrás de una pantalla (cualquiera que sea).

No sólo está cambiando la forma en que consumimos la información, también ha cambiado la forma en que se escribe, parece letanía, pero, la interactividad que goza el mundo digital ha creado un nuevo lenguaje y una estructura sintáctica que ve más allá de las páginas. las referencias cruzadas en una nota del periódico ahora son marcadas por el hipervínculo conectado a la información y sólo debes poner ‘aquí’ o ‘para más información da click aquí’. Y en el caso de referencias a instituciones o personajes se utilizan sus nombres; pero, qué pasa cuando el artículo  es de una extensión que puede ser cansada leer en una pantalla y que en un periódico podría utilizar muchos recursos. No hay problema, se secciona en parte 1, parte 2, y así hasta terminar con él.

Y todo esto nos lleva a un punto importante sobre el tópico; ¿qué es un periodista digital y qué hace?

Por lo nuevo del término, no hay una acepción que sea aceptada por la mayoría, por lo tanto sólo hay ideas que se han impostatado desde el concepto original y sólo se modifica conforme el medio virtual. Uno de los puntos que debe tener considerados el periodista digital es a quién va dirigido el contenido, ya que, en estas plataformas debe ser personalizado para el grupo de lectores, porque ellos son los consumidores finales.

Claro, como este medio es relativamente nuevo hay algunas partes que no están cubiertas; aquí se encuentra una lista de ventajas y desventajas para el medio digital:

Ventajas

  • Se aloja en la web
  • Tiene la posibilidad de ofrecer amplia cobertura a temas especializados como las ciencias, la tecnología, la economía o las finanzas; estas presentan temas complejos y por ende se requiere ofrecer múltiples informaciones a la audiencia.
  • El periódico digital brinda la posibilidad de hacer enlaces que ayudan a la comprensión de los textos; ejemplo: enlaces a páginas de empresas, entidades y organismos que se mencionan en los artículos.
  • Los formatos en imágenes dan una ventaja competitiva respecto a los periódicos tradicionales, en la versión digital es posible insertar galerías de fotos.
  • En un periódico en formato digital se puede enlazar con otros artículos relacionados; esto resulta muy atractivo para el lector, ya que si le interesa el tema de alguna noticia, tiene la posibilidad de observar otras de corte similar.
  • En el periódico digital se facilita la búsqueda retrospectiva de la información y la consulta en ediciones anteriores.
  • La participación ciudadana resulta muy novedoso en el periódico digital, en el medio tradicional sólo había espacio para las cartas al director, en cambio con el uso de la tecnología se crean foros de discusión en los cuales los lectores pueden opinar.
  • El periódico digital permite la realización de encuestas, las mismas suelen aparecer asociadas a ciertas noticias o temas de actualidad
  • La información digital puede ser actualizada, modificada, editada, copiada y reutilizada.
  • La noticia puede ser recuperada con facilidad de manera selectiva y rápida.
  • Las informaciones se pueden distribuir de manera virtual e instantánea.
  • No tiene fronteras.
  • Para el lector representa la oportunidad de acceder a información de cualquier lugar del mundo.
  • Su presentación es virtual, contribuyendo con la sustentabilidad en el ambiente y conservación de los recursos naturales, porque no se utiliza papel.
  • Se aprovecha de los equipos móviles para producir la noticia.
  • El usuario escoge la lectura porque no se presenta por secciones.
  • Permite la interactividad con el público a través de comentarios, opiniones y críticas, entre otros.
  • La extensión en la escritura no está predeterminada como en la prensa, al contrario se suple de videos, enlaces de otros artículos.
  • El ciberperiodismo gana cada vez más campo dentro de la comunicación de masas.
  • Las actividades son extremadamente dinámicas.

Desventajas

  • Las fuentes no son completamente fiables debido a que cualquier usuario puede producirla y difundirla. Esto trae como consecuencia que algunas informaciones crean confusión entre los lectores.
  • Las informaciones presentan errores ortográficos, de puntuación y hasta de semántica.
  • Se pierde el sentido de la ética profesional del periodista.
  • Exceso de publicidad y promoción de productos; se convierte en un llamado al consumo permanente.
  • Lo que se publica no tiene ningún tipo de control o seguimiento por parte del Estado.
  • Pone en duda la libertad de expresión así como, el de la información.
  • No hay control ni respeto para con la propiedad intelectual y menos para con los derechos de autor.
  • Quienes no tengan una computadora o un teléfono móvil, así como internet, quedan excluidos para participar en este nuevo periodismo.
  • Al aparecer fallas en la plataforma, o soporte tecnológico impide leer la noticia, información u opinión.
  • Existe ausencia de redactores, correctores y editores.
  • Necesidad de vencer la resistencia al cambio, tanto en los lectores como en los propios periodistas.
  • El periódico en papel tiene un profundo arraigo en los lectores por lo que se les hace difícil cambiar sus hábitos para convertirse en cibernautas.
  • Los periodistas deben adecuarse a los formatos y las herramientas que impone la red, trabajando la información de forma que pueda ser publicada en cualquier formato.
  • Los periodistas tienen que trabajar desde una perspectiva multimedia, atendiendo a elementos como el diseño de la interfaz y de la estructura de contenidos, así como la integración de textos, imágenes, sonidos, bases de datos, programas, etc.
  • El flujo informativo de un medio digital es acumulativo, por lo que el periodista debe preocuparse de que las noticias no se repitan con las actuales; es más, una de las principales preocupaciones de los periodistas de un medio digital es saber que hacer con el exceso de información a su alcance.

Sólo queda decir que, estamos en el punto de cambio de los medios de comunicación, todo puede ser encontrado en la web, incluso se utilizan las redes sociales para la proyección de las mismas y por el momento debemos ser precavidos de las fuentes de investigación que utilizamos. Falta un camino donde todo lo que veamos escrito como periodismo sea eso y no críticas personales como falso periodismo.

Luis R. González Covarrubias


1 Stephanie Falla, “Un nuevo reto para los periodistas,” Periodismo Digital (17 de enero 2009 [citado el 20 de febrero 2014]: disponible en http://tesis.stephaniefalla.com/2009/01/17/un-nuevo-reto-para-los-periodistas/ 



Artículo escrito para Urbi et Orbi La era digital, en su  año 21 número 43. Mayo 2014.

Prólogo

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Son las once pm en jueves y estoy saliendo de mi casa rumbo a la tapo, mi destino, Tajín. Allí me veré con el maese viajero; queremos ver a tool en la cumbre. Nuestro camión sale a la una de la mañana y en nuestras mochilas sólo traemos unas botellas de mezcal para aguantar el viaje en un autobús de “primera”, o por lo menos es lo que dice en los boletos.

Sentados en el 35 y 36, me tocó del lado del pasillo, el camión va lleno de fans from hell y alguno queno tiene la menor idea de quienes son. Hemos estado platicando un rato en lo que pasamos la primer caseta de salida, en ese momento brindamos con los mezcales de ocasión.

Después de algunos tragos caímos dormidos sin soltar al Kraken, todavía faltan unas hora para explotar viendo a Maynard y compañía. Llegamos a las siete de la mañana y todo en el pueblo está cerrado, alguna tiendita mal surtida es la excepción,al final, es lo mismo abierta o cerrada. Caminamos a la estación de segunda con dos compas que nos encontramos saliendo de la terminal. Y decidimos desayunar en un restaurantito frente a la terminal. Una señora ya entrada en años (quizá 70 u 80) nos atiende con una alegría y jovialidad, muy altas para la hora y el día, 7:30 am viernes 21 de marzo del 2014, y la señora se comporta como si fuera el día más feliz del planeta. Nos ha consentido toda la mañana con tortillas hechas a mano, carne suave, sólo con jalarla es suficiente para disfrutarla en la salsa verde que nos dejó frente a todos.

Recuerdo que, mientras estaba en la universidad un compañero nos platicaba la discusión que tuvo con otro (sólo duró el primer semestre) sobre la idealización de escribir en nuestra generación. —Aquel escritorzuelo decía que un buen escritor debe pasar por penurias para exaltar los sentidos y las palabras que quiere plantar sobre el papel. El problema es que él no tenía ningún sufrimiento, tenía su departamento a los 19 años en una zona tranquila de la ciudad con todos los gastos pagados desde la maravillosa beca familiar, una tarjeta de crédito para emergencias, las colegiaturas de una escuela privada para estudiar humanidades y gastos para el mes <>. ¿Cómo es posible que alguien con todos los privilegios que se pueden tener sea capaz de decir que será un escritor, y uno grande porque sabe lo que es el sufrimiento pero nunca lo ha vivido?

Al salir de desayunar cogimos camino a Tajín, los señalamientos nos mintieron con la distancia, son seis km de subida en curvas y con humedad de 70 u 80%. Mientras caminamos vimos varias casas que no cuadran con el panorama; la guerra va bien, se nota quién va ganando, y nosotros viendo el Chateau junto a la comisaría del pueblo. Que grande es la apertura de mercado. Hemos llegado y no creo que vaya a ser bueno; venimos con todo preparado: mezcal, mariguana, cervezas y ajos, todo para una noche de monstruos. Esta vez lo vale y quiero disfrutarlo

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Confesión

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Llegué al final, fui la escoria de la humanidad y me siento privilegiado de serlo; nunca creí que allí encontraría la paz que tanto buscaba. Mientras más mierda era, mejor me encontraba.

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