Estamos en confinamiento absoluto. He tratado de encontrar un socket para conectarme desde hace mucho tiempo, y ha sido en vano; espero que esto llegue. Han sido meses difíciles, hemos tenido questar corriendo y escondiéndonos entre las sierras; ocasionalmente bajamos a alguna ciudad que sabemos está poco vigilada o ya abandonada.
Creo que es momento de migrar de esta zona.

Cabin in the woods y las fatalidades de ser un humano

¿Película adolescente, de terror, stoner, conspiracionista o experimento social? Así me quedé después de ver Cabin in the woods. Después de ella volví a tener fe en el cine b con presupuesto de a.
Es el fin del mundo y hay que sacrificar adolescentes, mientras más sea el cliché sobre ellos, mejor. El atleta inteligente y su novia rubia, la amiga nerd enamorada de su maestro casado y con un ego sobrealzado, el chico de color que acaba de ser transferido por ser bueno (en lo único que, según, los negros pueden ser) atrapando balones y, el despistado y cínico stoner.
A todos nos caería bien un fin de semana en una cabaña junto a un lago en lo alto de una montaña, donde no hay civilización, ni red, un «get off the grid». Ellos lo hacen y se ve tan bonito que yo quiero.
Apuestas, persecuciones, un poco de soft porn (homenaje a viernes 13), toda una gama de monstruos, personalidades del terror e incluso un unicornio mata hombres se encuentran esperando a ser escogidos para sacrificar sangre joven y mantener a los ancestros dormidos y bajo tierra.
Pero, qué hubiera pasado si en el sótano en vez de leer el diario hubieran salido como el stoner dijo. Aquí mis opciones de probabilidades:

1. Terminan su fin de semana de diversión y regresan a su ciudad, porque el mundo fue salvado por otra de las sucursales.
2. Los de abajo, con todos sus artilugios malvados hacen que alguno baje de nuevo y escoja su objeto mágico para matarlos.
3. Ninguna sucursal logra el sacrificio y aún así se acaba el mundo.
4. Aparece Jason y los mata (pero eso no significa que el mundo se salva)

Parece que es otra película sin moraleja, pero eso no es cierto, tiene varias:

• Si en el camino te encuentras con alguien que habla en rima, mejor regresa por donde llegaste
• Cuando veas un cuadro siniestro tapando un doble vidrio, duerme en el SUV
• Hazle caso al stoner, ellos ven desde otra perspectiva el mundo (aunque no siempre es la mejor)
• No trates de brincar un desfiladero con una motocross mientras te están cazando (ya estás en la arena, no te van a dejar escapar)
• Y por lo que más quieras, no leas algo escrito en alguna lengua muerta si no la hablas

Por cierto, el negro no es el primero en morir.

la caída del cristal

¿Cómo es posible que haya sobrevivido? Aún sigo sin entenderlo, tal vez estoy muerto y éste es mi infierno. Pero si eso fuera cierto, no podría estar en VPN3; no sé cuánto tiempo pueda estar frente a la pantalla antes de ser encontrado por la PCP, bueno, por su nueva versión.

El vidrio fue destruido y eso ocasionó que se entrara a una guerra sin cuartel, la GMU realizó lo que nadie creyó que fuera capaz; tomar el Senado y violar toda la constitución que ellos mismos habían creado unos años antes. Desaparecieron el FLE porque estaba provocando quel pueblo bueno y sabio leyera.

Después del boicot a la tecnología todo fue obscuro, como si hubiéramos regresado a la revolución industrial cobijada de un obscurantismo peor al que vivimos en el medievo. Tal vez, sólo tal vez si trato de puentear la conexión del poste logre que la VPN3 sea un poco más segura, estar más tiempo en línea y saber lo que en realidad está pasando.

Al parecer está funcionando porque puedo seguir conectado a pesar del toque de queda; ahora lo que me preocupa es que no corten la luz; hasta ahora aquí no lo han hecho, pero desde el techo he visto bloques completos apagados por la noche, seguro les andan dando duro con los arrestos, o tal vez así es como están evitando que traten de escabullirse por las noches.

Después de los atentados al cristal y la toma de los poderes todo ha sido silencio desdel gobierno, saben que, las cosas por su nombre, esto ya es una dictadura y nadie hizo nada, todos se pusieron de pechito para que sucediera. He podido mantener la conexión por un par de horas más de lo permitido, y todo lo que encuentro de información es acerca de un cristal nuevo, pero las medidas no se parecen a las del que fue roto, sino que son más pequeñas, al parecer no es para cerrar el país, sino para crear una cárcel o algo así.

No sé, el mundo está raro, a pesar del golpe de estado nadie hace nada; parece como si todos estuvieran en modo zombie, temerosos de lo que pueda pasar. El problema es que ya pasó y ahora sólo es la corriente lo que vemos; no fuimos capaces de pararlo cuando tuvimos la oportunidad, ahora, sólo nos queda ver cómo todo sigue su curso.

Mientras busco información de qué es lo que pasará, no puedo encontrar nada concreto, parece que ésa información lastán manejando en físico. Sólo encuentro memos y correos de las pocas dependencias que sobrevivieron, o mejor dicho, que crearon para tomar el control. Tal vez pueda encontrar algo si entro en sus servidores, pero no sé qué tan seguro sea la PCP ha estado muy activa en todo lo que pueda existir de manera física o digital.

Lo logré, encontré algo fidedigno de lo que quieren hacer con el nuevo cristal, es peor de lo que podría haber imaginado. Tendré que viajar hasta el lugar de su construcción; tal vez deba estar desaparecido algún tiempo. Esto me recuerda a una película que pasaban en el canal de clásicos, no puedo recordar el nombre ahora, pero sí cómo era el personaje al que me siento en estos momentos; sólo que yo no tengo una máscara que cambie todo el tiempo. Ya no es seguro el puente que hice, ya deben estar buscándome. Me tendré que ir por el momento, sólo puedo decir quel viaje será hacia el sureste, sólo debo seguir las vías del tren, espero no encotrar problemas en el camino, y si en algún momento puedo actualizar la situación lo haré. El mundo se va a la mierda y uno aquí preocupado porque no sabe qué llevar a una expedición.

No la soporto ≠ a la odio

Hace unos día alguién se molestó conmigo por responderle en una historia de IG que no soporto a la niña Greta; uno de cándido, sabiendo que aquella persona en vez de tomarse personal lo que platicamos, siempre termina siendo una anécdota, algún ping pong sobre el tema o incluso un chiste; pero esta vez me quedé sorprendido sobre la reacción que tuvo mi comentario, esas respuestas que te esperas de los grupos de buenitos que pululan en estos momentos, pero no de alguien a quien consideras que la ardilla sí le gira para bien y para mal. Después de comentarios a la defensiva, atacando y mensopreciando el mío, por su puesto, todos dichos después del famoso y típico <<no voy a hablar del tema>>, fueron capaces de cambiar lo que dije, e incluso encontrarle un sinónimo y nueva asepción a una palabra, además de suponer falacias sobre lo que dije. Por todo esto no me queda másna’ que reir por creer que la gente puede conocerte después de tener cierto tipo de relación.

Y sí, sigo sosteniendo que no la soprto por la imagen que tratan de demostrar con ella, por cómo es manipulada para conmover al mundo como pasó con otra adolescente en los noventas

y que suenan igual, que por por tener una «capacidad diferente» ahora es una heroína. Por la hipocresía del movimiento discursivo sin aportes reales que abandera, por la hipocresía de aventar la piedra y esconder la mano, por querer hacer una «revolución» a partir del <> y sólo ser una imagen panfletaria para playeras progres. Pero lo que menos soporto es a la banda que no quiere escuchar al otro porque le rompe su dscurso, porque no importa lo que le digan siempre estarán mal y ellos bien. Son toda esa camada de buenitos que alaban a Matilda pero son Mr. Wormwood.

Durante un tiempo, cuando era un adolescente soberbio que creía comerse el mundo, soñaba con que existiera una dictadura que fuera manejada por la intelectualidad, y poder tener debates y que todo fuera racionalizado, pero ahora que la estamos viviendo no es la misma imagen que tenía en aquel entonces, sin olvidar que ésta dictadura no es intelectual, sino del sentir. Alguna vez tuve una pregunta en la cabeza durante mucho tiempo, y era, ¿qué podría ser más peligroso, un siento que o un pienso que?; ahora ya sabemos la respuesta.

Todo el adoctrinamiento que se empezó a dar en las escuelas, mientras lo camuflajeaban con talleres de sanación y cuanta madre se les pudiera ocurrir, claro, todo abanderado con el lema de que se está cambiando al mundo para algo mejor. ¿Mejor para quién? No sé si soy el causante de que todo esto haya pasado, alguien alguna vez me lo dijo, no quise creerle.

Extraño cuando podía burlarme porque algun idiota se caía por las escaleras. O porque se hacían bromas estilo

pero como ahora todo ofende, todo está mal y todos debemos portarnos mejor de lo que dicta la iglesia católica, porque sino (ya no nos vamos al infierno, no, eso también está mal y no existe) debemos sufrir el escarnio en redes por la nueva santa inquisición de moralistas buenos, correctos quienes creen que se encuentran lejos de la derecha contra la que pelean, y no se han dado cuenta que sólo están espalda con espalda luchando contra ellos mismos.

Después de algunos años, prefiero el diálogo que K le dice a J antes de reclutarlo:


Y sí, estoy usando más videos de lo normal,porque no quiero escribir sobre lo mismo que ya tiene tanto que nos lo han dicho; dicen que leen, que ven las cosas, que son críticos, pero no sé qué tan cierto sea eso, si no son capaces de leer entre lineas en sus recuerdos pop. Pero como ahora todos son
los demás debemos callar, no tenemos derecho a réplica porque somos el enemigo, ya sea por raza, color, condición social, preferencia sexual o porque estamos alineados. Tienes derecho a discurso libre, mientras entre en nuestra agenda, tienes derecho a manifestarte, mientras sea por las causas que nosotros decimos, tienes derecho a enfadarte con alguien, mientras no sea de nuestro grupo, tienes derecho de amenzar a otro mientras sea quien nosotros señalemos.

Pues sí, somos el enemigo en una guerra en la que ni siquiera nos enlistamos. Estúpio y sensual Orwell, tenía razón de cómo acabaría el mundo; todos creen que son él

pero en realidad se ven como ellos

Al final, el mundo (realmente la humanidad) arderá y todo en este planeta regresará a ser lo que era, un lugar equilibrado sin discursos hechos por una agenda.

La IOT, es el camino a idiocracy

Algo que podría considerarse uno de los avances tecnológicos para simplificar la vida del ser humano es la Internet0, esa conexión lowspeed que sólo manda ip’s a todo aparato que nos rodea, pero, porque humanos, no hemos aprendido a usar la tecnología a nuestro favor, sino que a partir de ella nos hemos vuelto flojos. Y no sólo con las cosas, también recae sobre la forma de consumo inmediato, sin esperar el menor tiempo por las cosas

Deseamos que todo nos llegue al día siguiente o el mismo día, mejor. Amazon nos ha malcriado con su inmediatez. La paciencia ha desaparecido de nuestro vocabulario, las casas hiperconectadas pueden ser un gran alivio en el mundo ajetreado y veloz en el que vivimos, pero, ¿qué tanto estamos concediendo por la comodidad? ¿Somos capaces de cuidar lo más íntimo que tenemos en lo que se refiera a nuestros espacios físicos?

La Internet0 es la peor barrera de seguridad que podemos tener a nuesra privacidad, eso sin contar toda la información que damos gratis en las diferentes aplicaciones de nuestro día a día, lo damos por la gratiudad de usar algo. Permitimos que Alexa nos escuche todo el tiempo en nuestras casas, que sepa lo que hablamos con nuestras parejas, pero también le permitimos el dejar de pensar por nosotros mismos, el que nos de las respuestas de todo lo que no sabemos sin ser capaces de procesar lo que estamos escuchando. Hace poco tuve la oportunidad de jugar un rato con ella, y tiene sus ventajas, pero no es la décima maravilla del mundo; me divertí tratando de hacer que respondiera preguntas sobre quién es, sobre qué quiere ser de grande o cuando crezca, que me dijera cuál era su mayor sueño y cuál su peor pesadilla; y debo de confesar que mi peor pesadilla, de tenerla, es que me vuelva un idiota «por su culpa», que haga que deje de pensar porque con sólo decir lo que quiero o preguntar lo que no sé, diciendo su nombre antes, lo tendré en esa inmediatez homérica del búfalo frito.

Perdimos a Larra

Ya sé que estuve mucho tiempo desaparecido. Tuve que estar de ciudadano modelo, pero no puedo dejar de pensar en lo que sucedió, Estas últimas semanas fueron conflictivas.

Alguien está pensando en hacer una revuelta, mientras que la GMU quiere extender más lejos el vidrio; no sé porqué creen que es una buena idea, tal vez quieren exterminarlos. Estos días vi a la gente caminar con miedo en las calles, la PCP estuvo más activa de lo normal. Pasaban perreras cada 10 min, no sé si escanenado o sólo para que todos nos sintiéramos seguros, aunque por uno de ellos supe sobre la revuelta.

En tw siguen recordando que debemos estar calmados y mantener la correctud ante los demás. La verdad, trato de no estar mucho tiempo en las calles para no tener que estar cada tres minutos preguntándole al de a lado si puedo tal cosa o si puedo tener otra; tal vez debería cometer una falta para que me manden al exilo, pero, ¿y si es cierto lo del vidrio? ¿Y quién está organizando la revuelta?

La última vez que estuvimos en VPN3, les estaba contando cómo fue que llegamos a todo esto. Esa avanzada al norte pudo ser evitada, pero nadie quería ser Larra; incluso, hubo quienes preferían mirar a otro lado escudandose en que ellos no trabajaban así y que muchas gracias. Pero la idea de pertenecer al grupo que salva el mundo con tanta buenitud era el Santo Grial que tanto querían encontrar. O eso es lo que nos han hecho creer.

Si nos dejáramos llevar por los instintos, tal vez sería distinto todo esto. Nos hace falta el humor, ya nadie ríe, sólo hay sonrisas al estilo Flanders, los pocos que intentaron ser duendes desaparecieron, supongo que fueron enviados al exilio, pero nunca supimos realmente que pasó con ellos.

Mientras se trabajaba en la avanzada, el centro sufría otra guerra bizantina sobre cómo deberíamos dirigirnos al otro. Hubo un intento de atentado a la Academia, alguien quizo explotarla mientras estaban en sesión. Por suerte para los que estaban ése día, la bomba nunca explotó. Del terrorista sólo supimos su alias, Fernando Enriquez Ordorica, al parecer nunca existió en tw. Con este acto, le dieron una fuerza incontenible a los abanderados por el puño magenta, a partir de entonces se convirtieron en la fuerza política más importante. Algunos dicen que también fue cuando la hoguera de las vanidades resurgió, yo digo que fue la de Torquemada.

Empezó la censura, primero fueron los libros, el FLE fue entregado a un autorcilla menor que tuvo un golpe de suerte por ser la únic en tener tiempo para estar posteando los libros que deberían irse a la basura; Huxley, Barthes, Ballard, Bukowsky, James, Miller, Rimbaud; o cualesquiera que a esta mujer no le gustara. Fue una censura a destajo, y por su puesto, todo lo que se publica desde entonces, debe estar sujeto al manuel de estilo del FLE, o mejor dicho, bajo la estructura politicamente correcta de la buenitud.

Tratando de sobrevivir

¿Qué es lo que respondo cada que me preguntan dónde estaba el día en que el mundo se convirtió en esto? Sólo puedo contarles cómo empezó la tragedia griega en la que nos encontramos, de cómo los buenitos a través de lo políticamente correcto ganaron poder y la razón perdió.

Hace un par de meses, una amiga se molestó conmigo por utilizar la sátira ante ciertas posturas del feminizmo, no porque sea un misógino como me tachó, sino porqué a partir de ella pude rebatirle varias de sus posturas posMoe revolucionarias. Y cuando no se llega a un punto medio, donde no sólo sea rebatir argumentos porque en estos momentos la moda te avala, sólo queda dar media vuelta e irse por donde se llegó, con todo y tus privilegios que te avalan mientras tienes tres trabajos con los que apenas te alcanza para vivir en un hotel del centro, mientras ella trabaja tres días a la semana con su familia, medio día cada uno, y con ello vivir en un depto. de buen tamaño con otra persona igual que ella.

Pero no le toques la decidia sobre sus proyectos, no le digas que no hace nada de lo que tanto quiere por miedo a fracasar, mientras se escuda con el victimismo de no ser privilegiada, cuando te contó que está usando sus mañana para aprender otro idioma; porque ahí, eres otro más que no quiere ver el mundo y salvarlo, que no quiere apoyar la causa santa que salvará nuestra época.

Después llegó febrero, y la avanzada hacia el norte con la obra aposteósica comenzó. Dicen que viajar te abre la mente, que es la mejor forma de encontrar las respuestas a lo que nos cruza por la cabeza. Al principio se veía intereante, como si realmente se tuviera organización. Con la bandera de que distintas generaciones pueden trabajar juntas. Siempre trato de no perder la esperanza, como especie hemos creados muchas cosas maravillosas, incluso destructivas que pueden maravillarnos, pero hasta ahora sigue existiendo eso que puede tumbar cualquier obra que hagamos.

En aquella época no había un pobrecito hablador, o un duende, todos temían ser linchados en tw. Empezaron a circular grupos para compartir memes políticamente incorrectos, pero pronto fueron cayendo uno a uno. La sátira fue penalizada, debías ser correcto en pensamiento, palabra, obra y omisión; si fallabas, el exilio te esperaba. Sospecho que muchos lo hicieron a propósito. Quisiera saber cómo viven, tw sólo nos dice que aquí estamos mejor, que todo lo que esté fuera de esas ventanas nos matará.

¿Puedo pedirles un favor? La verdad no es tan complicado como podría parecer en estos momentos, sólo quiero saber si alguien todavía tiene recuerdos reales de su vida, o si es que ya todos estamos condicionados a la verdad del pueblo.

El toque de queda está a minutos de iniciar, debo correr antes de ser arrestado. Nunca pude comprobar que mi género y preferencia sexual no son peligrosas para la sociedad y debo estar en mi casa antes del atardecer. Dicen que debo sentirme afortunado, sólo tengo toque de queda, y análisis una vez al mes; en los pasillos de los centros de análisis siempre se escuchan comentarios de los que han sido castrados químicamente. Nunca he conocido a alguno, tengo la teoría que terminan suicidándose.

¿Fue en un café?

Sentado en un café, frente a mí se encuentran dos parejas en distintas mesas; la más cercana son un par de adolescentes que empeizan a creer que ya son lo suficientemente grandes para fumar de una cajetilla negra, con el centro de colores, y beber azúcar en exceso. La segunda, son un hombre en los treitas tardíos, aunque parece de cuarenta y tantos, y una chica entrando a los 30.

Los niños se encuentran en una de esas citas express donde supuestamente están haciendo tarea, pero sólo están esperando el momento para ir a esa casa que se encuetra sola de alguno de ellos; mientras esperan, la preparatoriana, le peregunta a su acompañante qué es lo que va a leer mientras saca la novela rosa envuelta en terciopelo rojo que le vendieron en algún Samborn’s. El mozalbetillo no responde y continúa platicando por what’s. Después de un rato, la chica le lee un párrafo soso de la novela, y él, queriendo parecer más maduro de lo que sus bermudas floreadas dicen, le responde con esa sonrisa de intelectual fallido mientras comenta que lo que acaba de escuchar está muy rebuscado. La niña sólo lo ve con cara…

Mientras tanto, los adultos del fondo tratan de mantener una conversación de más de 3 min., pero el teléfono del treintón madreado no los deja con su incesar tono de llamada que conlleva a una llamada de 10 minutos o más, mientras su acompañante sólo espera a que acabe. Después de un rato, por fin deja el teléfono sobre la mesa, pero mantiene la pantalla de su lap abirta y prendida.

Los mozalbetillos calenturientos, porque según ellos lo han disimulado muy bien, deciden irse a la casa prometida porque, al igual que la entrada a la cueva de las maravillas, saben que el reloj de arena está corriendo contra suya para poder hacer eso que cualquier adolescente con una casa sola hace. Faltosear.

Salen presurosos casi olvidando las plumas que supuestamente iban a usar sobre los cuadernillos que sacaron. Ella le pregunta si tiene tarjeta de metrobus porque ella olvidó la suya, o la perdió, no sabe bien qué pasó con ella. Él sólo mueve la cabeza para decirle que sí mientras revisa con la mirada las notificaciones en su teléfono. Huyen lo más rápido posible de la cafetería.

Los treintañeros por fin habían podido disfrutar una plática de más de 20 minutos hasta que el teléfono volvió a sonar. Al parecer, ellos no son una cita romántica como los preparatorioanos, sino que e suna cita de asesoría para gastos funerarios. O tal vez, sí es una cita de góticos treintañeros que no les quedó de otra más que madurar y dejar las capas colgadas en el clóset de casa de sus padres. Y uno aquí creyéndo que sólo son negocios.

Pero, no son ellos los que nos interesan,no. Son los que se encuentran tras el vidrio, aquellos que están mendigando para que los dejen pasar. Nunca voy a poder entender cómo fue posible que pasara esto, se suponía que tuvimos muchas advertencias, pero al final terminamos haciéndolo. Los que se quedaron afuera sólo quieren pertenecer, ¿pertenecer a qué?

También están los que prefirieron el exilio. Posiblemente la mejor opción después de unos años de estar haciendo lo mismo todo el tiempo, tratar de agradarle a gente que te vale 3 kilos de reata. Pero hay que pertenecer, hay que ser un individuo más en la masa amorfa que hemos tomado como humanidad. Queremos salvar al mundo sin dejar de reproducirnos como si el mundo fuera a acabarse y nuestras crias no pudieran alcanzar a ver lo hermoso que puede ser vivir en la civilidad, en la correctud absoluta, y en el ¿puedo?

¿Puedo? ¿Qué puedo, qué debo o por qué debo preguntarme eso? Si sólo se tratara de una duda sobre el ser, no tendríamos problema, ya hemos crecido con la religión. Pero aquí no es esa la senda que llevamos, sino en el pedir permiso para todo. ¿En verdad los que están afuera quieren volver a esto? Al tener que empezar cada oración que escriban o digan con un ¿Puedo? Es como si nunca hubieramos salido de la primaria.