He querido decir lo que se dice, literalmente en todos los sentidos.

Rimbaud.

Durante el proceso de creación de unos versos siempre se toma en cuenta la inspiración, el centro, la métrica, etc. Pero en Un golpe de dados lo que realmente encontramos es ritmo, uno tal que nos hace creer que no tiene y que es difícil de lectura.

Para la creación de este poema me imagino a Mallarmé en su cuarto, después de haber perdido una apuesta por medio de algún tipo de juego d edados, Mientras sucedía esto, inicio a dar palabras sin un orden aparente, tan sólo guiándose por su sonoridad (esto, aun así, suena algo incongruente), pero recordemos que sí tienen un orden y un significado tal que nos lleva a un sentimiento de musicalidad con el azar que siempre es llevado por Fortuna (aquella diosa caprichosa que gusta de jugar con todo mortal para no aburrirse y aburrir a lso terraqueos), y poder así marcar algo tan bello y tan nauseabundo como Un golpe de dados jamás abolirá el azar.

El centro buscado por los poetas aquí sí es eliminado, ya que su lectura no es una sola, sino que llega a ser tantas como lectores tenga a lo largo de su existencia. Pero podemos seguir cierto patrón de lectura gracias a su ritmo, ya que éste nos permite hilar idea tras idea (si así podemos llamar a su magnífica sucesión de versos), dándole una coherencia al poema, aunque cualquier lectura que se le dé nos lleva a una sola respuesta: el azar será guía de todo ser.

El ritmo que tiene e stan fluido que te imaginas que pudo haber sido escrito bajo el influjo del ajenjo (y no d eopio, como es conocido que esta generación era consumiora), ya que es tan líquida que sólo hay que dejarse llevar sin tener que navegar por un río de imágenes ya que tú, como lector, te encuentras dentro de las imágenes naufragando y absorbiéndoñas. Paz, en su ensayo sobre ritmo, dice que el poeta e sun mago, ya que él no cuestiona el idioma o la naturaleza, sino que utiliza el idioma y la naturaleza para sus fines; dando así la idea de que toda creación viene del interior del mago-poeta que es inspirado no por el conocimiento sino por “su afinación espiritual que le permite acordar su ritmo con el del cosmos”.

“Cada prueba es vertiginosa, tal es su claridad. Pero esa claridad mineral: nos refleja y nos abisma, sin que nos refresque o caliente”. Así es como Paz ve la obra de Mallarmé: algo que es falso, ya que al ir leyendo Un golpe de dados sientes su líquido fluir por tu ser mientras calienta y excita tus sentimientos y te hace desear cambiar esa exhaltación de azar en el hombre, aunque al final te des cuenta de que, como en palabras del autor al cerrar el poema, dice: “todo pensamiento lanza un golpe de dados”. Ahí nos marca que el azar siempre será nuestro por el simple hecho de pensar, pero ¿el pensamiento del hombre y su lenguaje no tienen ritmo? Claro que sí, éste se encuentra en todo pensamiento del hombre. Siempre hablamos con melodía. Como Mallarmé hace en este poema, ´l da cierta velocidad, marca los cambios en la voz sin necesidad de que existan otros lectores en su momento; diseñó el ritmo para un solo lector. Lo único que hace es marcarle dónde hacer ese cambio y mostrar el camino de su lectura.

Hay cierto silencio dado por su ritmo y por todo el espacio blanco dentro del poema. “El silencio de Mallarmé nos dice nada, que no es lo mismo que nada decir. Es el silencio anterior al silencio”. Ese no decir es parte de la rítmica del poema dándonos la dualidad con que el poeta vive (y cualquier ser humano), mostrando así que para que exista el ritmo siempre tiene que haber ruido y silencio mezclados para dar una musicalidad sublime, que es lo que logra Un golpe de dados.

Pondré un ejemplo de cómo sería una lectura de este poema, para que así se pueda dar a entender lo antes dicho:

…Fuera de antiguos cálculos

EL AMO

Donde la maniobra con la edad olvidada

Surgido

Antaño él empuñaba el timón

Infiriendo      a sus pies

De esta configuración                       del horizonte unánime

Prepara

Que se agita y mezcla    al puño que lo apretaría

Un destino y los vientos como amenaza ser otro

El único Número que no puede

Espíritu       para lanzarlo en la tempestad

Replegar su división y pasa altivo…

(Fragmento).

Esta sería una de las tantas lecturas que el propio ritmo de la obra permite. Claro está que esto dependerá del lector y su ánimo al leerlo. Pero ¿quién soy yo para decir cómo se debe leer a tan gran poeta, cuando el único que sabe la verdad sobre la obra es el autor (y aún así no lo sabemos), que fue quien le dio la letura definitiva al escribirlo?

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