Dedo tras dedo van entrando por medio de la fuerza, es como el tráfico auto tras auto van entrando en el viaducto; todos somos capaces de viajar ya sea por arriba o por el subterráneo pero aquí es donde radica nuestro problema, aquí es donde encontramos lo finito, aquello que nadie quiere; la búsqueda del aleph, del espejo en el espejo no existe, todo ello es un afán de la mente por mantenerse siempre en la idea de todo así como la historia trata de que todo siga vivo. El Rey ha muerto, viva el Rey; eso es lo que llamamos perpetuidad porque así hay una consecución de actos y linaje, acaso sólo deseamos ser una rama más del árbol genealógico que nos han dado por un nombre, el anonimato se pierde por convicción, pero en lo finito de la vida se recupera, somos uno más en las calles, sin nombre, sin número y género.
      Bienaventurado es aquél que entra en el anonimato porque de él será el reino de los muertos.
      Todos caminan buscando algo en qué creer, todos tienen la idea de que existe algo más que hay un allá después de aquí, para bien o para mal pero sólo se encuentra un aquí; aquí estoy, aquí voy, aquí vivo y aquí moriré.
      Estación tras estación voy cruzando y no encuentro nada vivo, todos somos parásitos recorriendo las venas del mundo, algunos comen más que otros, algunos perdieron la locura y algunos la encontraron (son los que sufren el camino), aquella locura dada al llegar a la vida si es que podemos llamarle así; Dios he intentado hablarte pero creo que tienes las líneas ocupadas. O no quieres contestar ninguna llamada que viene de aquí.
      Espero que sea eso y que realmente existas porque tenemos muchos asuntos que arreglar, no te preocupes ninguno es referente a las crisis mundiales, por ellas que se preocupen los líderes del mundo, tampoco es referente al existencialismo, para eso ya tenemos a tantos filósofos y mucho menos será un por qué nos hiciste, ya entendimos que sólo fuimos una broma, estabas aburrido y no tenías cable, ahora ya lo tienes y disfrutas de los 500 canales que transmiten 24Hrs. Pero qué pasó con el montaje que estabas haciendo aquí, acaso te aburre tu chiste. Recuerda que un buen escritor no abandona su obra, la sostiene aunque sea con diálogos absurdos de esos que vemos en la televisión y no me mientas diciendo que no son de tu agrado porque sabemos que te encantan los sitcom; para eso vives frente al proyector.
      Quiero que me respondas, quiero que me digas que sigues allí, que sólo esperas los comerciales para seguir con tu teatro de lo absurdo, has tenido buen gusto hasta el momento, pero dejas que la improvisación sea el motor y la verdad ya nos cansamos, pensar como el escritor para derrumbar la cuarta pared, ya lo hicimos en todos los aspectos, ahora eres tú el que pertenece al anonimato y recuerda que quien permanece aquí por mucho tiempo se desvanece para siempre. Pero no te preocupes ya descubrí tu plan, prefieres publicarlo por ti mismo o que lo escriba por ti, porque se nota que ya dejaste el tintero en paz.
      Ya no eres Dios, yo no eres nadie; por lo menos él respondía a la pregunta del cíclope, estás en el anonimato y porque tú lo escogiste, en verdad eres inteligente pero se te olvidó que tu chiste aprende y llega a lo finito así como llegaste al sillón donde te atoraste porque te ha crecido todo lo que se puede crecer en un hombre, ya no tienes poderes, ahora sufres las mismas enfermedades que los humanos; te gusta la obesidad, los problemas coronarios o prefieres las embolias.
      Espero que respondas, por tu bien y el mío, bueno el mío no porque ya sé a que va tu broma.

Luis R. González Covarrubias

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