Durante varios días he leído acerca de concursos, premios y demás temas referentes a la literatura actual en latinoamérica y llegué a la conclusión de que falta una generación fuerte y que rompa los paradigmas de las generaciones actuales, de este modo tendríamos letras frescas, historias contemporáneas y no aquellas novelas históricas que sólo nos llevan al recuerdo de la enseñanza en las aulas de la educación básica; debemos buscar la ruptura, esos caracteres negros en fondo blanco que no permitan que nos alejemos de ellos, que nos escupan a la cara sabiendo que lo que tenemos frente a nosotros es una ficción y aún así se tengan las manos tensionadas.
He de confesar que alguna vez quise ser el creador de esas historias y con el tiempo me di cuenta que no tengo la chispa para lograrlo, pero, mientras transcurría el mismo descubrí que soy mejor reconociendo el talento y arreglándolo para encaminarlo al lugar donde pertenece; el trabajo de editor y corrector es arduo en estas épocas donde todos publican por medios electrónicos sin ninguna consideración a la lengua, entre los errores ortográficos, la falta de redacción e inumerables insultos al lenguaje (sé que toda lengua evoluciona, pero aquí no es eso, es la falta de interés para saber comunicar).
Por lo tanto, ahora se necesitan editores que busquen y trabajen lo mejor de la literatura contemporánea sin el miedo a lo soez y a la ruptura generacional.

Luis R. González Covarrubias.

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