Soy fan de la locura, en ella encuentro anécdotas, recuerdos y vivencias; pero, cuando alguien que no tiene la menor idea de lo que es y la conoce por primera vez, es fascinante para uno ya curtido en aquellos menesteres escuchar las impresiones con las que se quedaron de aquel encuentro.
Ahora el problema es que abrió una puerta que trae los recuerdos menos gratos que vistos a la distancia son sólo eso, recuerdos, imágenes que no necesariamente tenemos que borrar ni tener presente; ya fueron vividas, en teoría fueron aprendidas y en praxis sutilmente porque somos seres de razón.
Mientras me platicaba su encuentro con la “locura” fui recordando una que otra anécdota que siendo honestos ahora sí ocasiona risas y un sin fin de carcajadas en los que la escuchan y en mi mientras la cuento. Lo digo de nuevo, me gusta observar la locura, me apasiona porque ahí reside el ser humano y gracias a ella no he perdido la fe en la humanidad.

Luis R. González Covarrubias.

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