Ahora que acabamos el último número de la revista, me encuentro en el no lugar de la red; todos pasamos por ella pero nadie le pone atención (por lo menos así parece).
Éste numero ha sido corto pero conciso, Sin Origen ha permanecido en de-construcción desde el momento en que fue rebautizada por los que se planeaban como el consejo editorial de una nueva revista de expresión. Ahora entiendo que todo es efímero, pero, hemos aprendido a darle valor a la creación que nos rodea.

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